Entrevistas

15/05/2017

Entrevista a José Manuel García-Margallo, Exministro de Asuntos Exteriores

El día 22 de febrero estuvo en Granada, compartiendo Diálogos para el Desarrollo con José Carlos Díez, y con posterioridad tuvo ocasión de intercambiar impresiones con varios empresarios granadinos ¿qué sensación le causó el entorno granadino y su tejido empresarial?

Son muy conscientes de que uno de los activos más importantes que tiene la provincia es su universidad, en los próximos años será la sociedad del conocimiento la que asegure un porvenir más brillante. Creo q los empresarios son perfectamente conscientes de este hecho y están decididos a apostar por las nuevas tecnologías y por el capital humano.

En el desarrollo de los diálogos, salió a colación el proyecto ON GRANADA, el mayor Clúster de Andalucía, al que recientemente se le ha otorgado por el Ministerio de Industria la calificación de Agrupación Empresarial Innovadora. ¿Qué implicaciones cree que puede tener en el desarrollo del sector tecnológico en Granada?

Creo que eso es exactamente la dirección correcta. Estamos en una nueva época en que los modos de producción cambian y las relaciones económicas también.

Como dice El Libro Blanco sobre el futuro de Europa estamos en un momento en que Europa se enfrenta al reto de la digitalización de la sociedad que ya está debilitando las diferencias entre trabajadores por cuenta propia y ajena, entre bienes  y servicios y entre productores y consumidores.

No parece que haya atisbo de solución para el transporte en Granada, a punto de cumplirse casi dos años sin tren y con un aeropuerto deficitario, ¿es posible avanzar empresarialmente sin las infraestructuras con que se dotan a otras ciudades?

La experiencia de los últimos años en España demuestra que una sociedad abierta necesita infraestructuras rápidas. Por eso yo he puesto tanto empeño en el corredor mediterráneo que le considero capital para mi Comunidad Autónoma. Me ha sorprendido la falta de infraestructuras que hay en Granada, empezando por las deficiencias y lentitud de la conexión ferroviaria.

En Granada está emergiendo con fuerza un nuevo tejido empresarial, innovador e intensivo en conocimiento, en el que destacan las empresas biotecnológicas, muchas de ellas con capital humano vinculado a la Universidad. ¿Diría que la inversión en TIC, en empresas biotecnológicas… es el futuro o el presente?.  

Es el presente y el futuro. El gran problema de España es la productividad se están creando empleos pero empleos no suficientemente remunerados el salario mediano en España es de 19.000 e y cualquier aumente de los salarios pasa por aumentar la productividad sino queremos que el aumento de las retribuciones salariares se traduzca en una pedida de productividad. Y el aumento de la productividad depende de la inversión en nuevas tecnologías.

En su reciente visita, nos dejó una frase que ha sido recogida por los medios de comunicación en sus titulares “Es indispensable pasar de la época de la deuda y el ladrillo, a la de la neurona y la exportación”. ¿Es este el cambio de sistema productivo que se necesita?

Absolutamente. España no debe aspirar a competir en economía globalizada sobre la base de salarios bajos. Lo que se trata es de exportar cada día más y exportar cada día productos de mejor calidad.

Las empresas españolas estaban cada vez más presentes en sectores tecnológicamente avanzados y en mercados muy maduros.

Este cambio ¿dónde sitúa al turismo, que ha sido y sigue siendo, el principal motor de la economía nacional?

Lo seguirá siendo durante mucho tiempo. La emergencia de clases medias, en los países en vías de desarrollo, las facilidades de transporte, y la posibilidad de acercar virtualmente los destinos turísticos a los consumidores potenciales auguran que el turismo seguirá creciendo en las próximas décadas. España está aprovechando además en estos momentos las dudas que muchos potenciales turistas tiene de trasladarse a países que siempre han competido con nosotros, pero que ahora por desgracia son considerados como pocos seguros.

Uno de los principales problemas de España es el sistema de pensiones y su futuro. En su opinión, ¿qué medidas se deberían adoptar? ¿Es suficiente con subir la edad de jubilación?

Rotundamente no. El sistema de reparto en que vivimos se basa en que las personas que están trabajando aportan las cotizaciones de impuestos necesarios para atender las necesidades de los que ya han dejado de trabajar. En los próximos años dadas las tasas de fertilidad, cada vez serán menos las personas en edad de trabajar y, en consecuencia, efectivamente las que tengan un puesto de trabajo y más las que tengas un derecho de prestación por jubilación. Lo que se quiere es ocupar a todos los que potencialmente puedan trabajar, pagarles mejores salarios lo que presupone aumentar la productividad de trabajo y financiar el estado de bienestar mucho más con impuestos indirectos que con cotizaciones sociales.

La baja tasa de natalidad en España, Alemania, Italia, Japón y muchos otros países, no permite el relevo generacional. Este fenómeno, al que ya se le conoce como “suicidio demográfico”, puede tener efectos económicos, sociales y políticos muy negativos. Le trasladamos la pregunta que plantea el prestigioso economista y profesor Juan Velarde Fuertes, ¿qué futuro tiene un país de viejos?.

Es obvio que hay que aumentar la política de ayudas a las familias y potenciar las infraestructuras –guarderías…- para hacer posible la conciliación familiar, pero esto no bastara. En los últimos años el crecimiento de Europa, y desde luego el de España se ha debido mucho más a los flujos migratorios que la crecimiento natural de la población. Eso no va a cambiar en los próximos años. Los desafíos pendientes son: control de fronteras, control de los flujos migratorios irregulares, fomento de la inmigración legal e integración de los inmigrantes. Para hacer frente a esos desafíos es necesario una política auténticamente europea y una cooperación muy estrecha con los países de origen y transito

¿Cómo casan una demografía decreciente con el fenómeno de la inmigración creciente?

A medida que el crecimiento natural disminuya será necesario aumentar el número de inmigrantes que se incorporan a los mercados laborales.

En otro orden de cosas, ¿qué puede suponer el Brexit a la economía europea y, en su opinión, qué debería hacer la UE para minimizar el impacto en las economías de países miembro?

Dependerá del modelo de relación al que se llegue. Creo que al final se optara por un acuerdo de libre comercio con excepciones arancelarias para prácticamente todos los sectores; un modelo muy parecido al CETA que la Unión Europea acaba de cerrar con Canadá. Queda por resolver el problema de las prestaciones de servicios, muy especialmente de los servicios financieros, pero lo normal es que las empresas financieras con sede en el reino unido puedan trabajar en la Unión Europea creando filiales o sucursales. Los flujos de inversión tampoco deberían ser afectados por el Brexit. Lo que queda por ver es si el Brexit se traduce en una pérdida de importancia de la economía británica. Pero eso es una cuestión muy difícil de saber hoy.

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