Civil-mercantil

08/06/2011

Pagarés: requisitos esenciales

Fotografía de un hombre firmando un pagaré¿Que son los pagerés?

El pagaré es una forma de pago consistente en un documento que especifica el acuerdo en el cual una persona o empresa se compromete a realizar un pago en una determinada fecha. Los emisores o receptores de pagarés pueden ser empresas, particulares u organismos de las administraciones.

La normativa que regula este tipo de títulos ejecutivos es la Ley 19/1985, de 16 de julio, Cambiaria y del Cheque, que a lo largo de su articulado se encarga de establecer los elementos esenciales de los llamados “títulos cambiarios” (letra de cambio, cheque y pagaré), así como de regular distintas situaciones que se pueden dar en el tráfico comercial con los mencionados documentos.

La propia Ley, en su artículo 94, recoge los elementos esenciales que deberán contener los pagarés para que así sean legalmente considerados. De esta forma, para que un pagaré tenga dicha consideración deberá incluirse en él:

1-      La denominación de pagaré.

2-      La promesa de pagar una cantidad determinada.

3-      Fecha en la que se deberá proceder al pago (vencimiento).

4-      Lugar en el que hay que efectuar el pago.

5-      Persona a la que haya que hacer el pago (persona física o jurídica)

6-      La fecha y el lugar donde se firma el pagaré.

7-      La firma de quien emite el pagaré.

Por tanto, cualquier pagaré deberá contener los elementos que se acaban de enumerar para que sea considerado legalmente como tal. No obstante, hay que tener presente que la Ley regula algunos supuestos en los que aún faltando algunos de los elementos anteriores se subsana la omisión de los mismos y por tanto el título sigue conservando su consideración de pagaré, y por tanto su eficacia.

Para concluir, es necesario resaltar la principal ventaja que presenta el pagaré como forma de pago y consiste en que el pagaré es un título que lleva aparejada ejecución, de tal forma que en caso de que llegado el vencimiento del mismo se presente al cobro y éste resulte impagado, se podrá interponer la correspondiente demanda de juicio ejecutivo cambiario contra el deudor interesando se proceda al embargo preventivo de sus bienes con la finalidad de poder cobrarse así la cantidad adeudada, y no sólo la del principal que se reclama, sino también todos los gastos bancarios en los que haya incurrido el acreedor por el impago del citado pagaré, así como los intereses que se generen desde el vencimiento del mismo hasta que se proceda al total abono de la deuda.

Cualquier duda al respecto puede consultar con nuestros abogados del Departamento de Derecho Mercantil de HispaColex con sedes en Granada, Jaén, Málaga y Huelva.

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