Entrevistas

15/09/2012

Entrevista a Rafael Moreno Romera, Orfebre.

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Rafael Moreno Romera. Orfebre (Granada, 14 de diciembre de 1944), está casado y es padre de seis hijas. Se inició en el oficio orfebre a los 13 años de la mano de su padre y maestro Miguel Moreno Grados, continuado así la tradición paternal en su taller de la Cuesta de Gomérez, una de las zonas con más raigambre granadina, para, con posterioridad, ampliar horizontes con la tienda que abrió hace 25 años en otra de las zonas con más solera de nuestra ciudad, la calle Reyes Católicos. De los talleres de este artesano, embajador de los orfebres granadinos, han salido verdaderas obras de arte para toda la geografía española, atravesando incluso nuestras fronteras al continente americano y asiático, destacando el tabernáculo para la Catedral de San Salvador, las lámparas de las Catedrales de Pamplona, Coria y Cáceres y la réplica del Cáliz de Doña Urraca, entre otras. Desde orfebrería religiosa como tronos, custodias, cálices o copones hasta orfebrería profana, sin olvidar los artículos para uso personal como la conocida colección del Legado Andalusí en plata de ley y esmalte al fuego, son trabajados a diario en el taller de este renombrado orfebre que humildemente se autodefine como artesano más que como artista.

¿Qué le hizo dedicarse a la profesión de orfebre?

Haber jugado desde los cuatro años en un taller artesano influye a que a los trece años decidiera incorporarme al taller.

¿Fueron duros los comienzos con su padre?

No se puede decir duros, es cierto que por entonces, el respeto a los padres, la disciplina en el trabajo, y el concepto y principios que regían en la vida laboral y familiar eran bastante mas rígidos que ahora, las relaciones humanas eran, tanto en el ámbito familiar como laboral más respetuosas, no por ello faltas de cariño y afecto. En el tema económico, eran “otros tiempos” para todos, nos estábamos reponiendo de una guerra.

¿Cómo ha evolucionado el oficio de orfebre? ¿Y la empresa?

El oficio como tal sigue siendo el mismo, si bien es cierto que los conocimientos si han experimentado un gran desarrollo, al haberse incrementado notoriamente los medios de los que ahora se dispone (en los años cincuenta del pasado siglo apenas existían publicados libros de orfebrería). En la actualidad es ingente el número de libros publicados, tanto de orfebrería española como internacional, con independencia de los medios actuales como Internet, lo cual ha permitido ampliar los conocimientos, tanto en técnicas como en diseño y al mismo tiempo ha facilitado la formación del profesional, al igual que ha ocurrido en otros campos, como la ciencia, el arte, etc. En cuanto a la empresa, ha ido adaptándose en todo momento a su tiempo y a las nuevas técnicas en el trabajo, así como a las nuevas necesidades y demandas del mercado.

¿Qué es lo que ofrece o se puede encontrar en Talleres de Arte Moreno?

La oferta de nuestros trabajos y servicios es muy variada, desde un emblema de solapa en oro y esmalte, hasta un trono.

Siempre hemos tenido una gran capacidad de adaptación dentro de nuestro campo, lo cual nos ha permitido que este año sea el 64 aniversario de nuestra fundación; hemos sabido captar en cada momento la demanda de nuestros clientes y del mercado, superando varias crisis y esperando poder superar también ésta.

Dentro de la amplia gama de piezas que se realiza en un taller, que es lo que más le  atrae?

Independientemente de nuestra producción, tanto en orfebrería religiosa como profana, uno de los temas que más me atrae es la restauración de piezas antiguas. Es un disfrute profesional restaurar una buena pieza de orfebrería de época. Esta labor es muy compleja, inicias el trabajo estudiando la pieza, época, estilo, autor o taller donde pudo realizarse, y a partir de ahí se trabaja de acuerdo con los principios básicos que exige una buena restauración. Son muchas las piezas que se han salvado gracias a una buena y oportuna restauración, como es lógico me estoy refiriendo a objetos para el culto, tales como cálices, custodias, incensarios, etc., que han llegado al taller prácticamente para chatarra y han salido para museos.

¿Qué materiales usa y qué es lo mejor de cada uno de ellos? ¿Cuál le gusta más?

En el campo de la orfebrería se trabaja con casi todo tipo de metales, los mas habituales son oro, plata, alpaca, latón y también intervienen otros materiales como el esmalte fino al fuego, técnica en la que Granada no tiene tradición, pero que nosotros hemos incorporado, por cierto con gran éxito, tanto en las piezas de orfebrería religiosa como de uso personal, condecoraciones, medallas corporatívas, gargantillas y llaveros con los azulejos de la Alhambra, etc. En la visita de la familia Clinton a nuestra ciudad tuvieron una gran aceptación las gargantillas de plata de ley y esmalte al fuego que el Ayuntamiento de Granada les regaló a la Reina Dª Sofía y a la Sra.Clinton. También es habitual incorporar gemas y gemas semipreciosas en los objetos que realizamos.

El trabajo que desarrollan es eminentemente artesanal, ¿Es difícil encontrar personal cualificado? ¿Se está perdiendo este oficio?

Posiblemente sea de uno de los oficios mas antiguos, ya en la edad de bronce se realizaban trabajos para el ornato personal. Aunque con el tiempo se ha ido evolucionando incorporando nuevas técnicas en el trabajo, sigue siendo fundamental la mano del artesano.

El hecho de que el aprendizaje de éste oficio exija una dedicación muy prolongada para ver el fruto, hace que la juventud se oriente hacia actividades más lucrativas a corto plazo.

De todas maneras, en la medida en que exista demanda, siempre habrá artesanos, si bien es cierto que en menor cantidad. Esta época, en nuestro oficio, no tiene nada que ver con los siglos XV-XVI-XVII.

También es cierto que ahora estamos en la era de la informática y las nuevas tecnologías, y es esto lo que demanda el público, motivo por el cual la mayoría de los oficios artesanales están decayendo.

¿Se considera más artista o empresario?

En ningún momento me he considerado artista; artistas, artistas hay pocos, Picasso, Gargallo, Julio González, etc, otro tema es que se autodefinan como artistas, yo soy un simple artesano que con el paso del tiempo y mi amor a la profesión he ido adquiriendo conocimientos, esto es algo que se refleja en mis obras, teniendo en cuenta que este trabajo es labor de equipo, ya que intervienen distintos tipos de oficios, sacador de fuego, cincelador, fundidor, esmaltador, etc., por tanto no se debe personalizar una pieza terminada, ya que en ella han intervenido diversas manos, así que en mi taller todo lo que sale es labor del equipo humano que lo forma.

¿De qué obra se siente más  orgulloso? ¿Por qué?

Dentro de los innumerables trabajos que han salido de estos talleres a lo largo de 64 años, de los más recientes puedo referenciar el tabernáculo para la catedral de San Salvador, las lámparas para distintas catedrales como Pamplona, Coria y Cáceres, la corona de oro para la imagen de Santa María la Mayor en la Catedral de Pamplona, la réplica del cáliz de Doña Urraca por encargo del gobierno de Castilla y León, bueno, … sería interminable relacionar tantos trabajos, donde todos han llevado un poco de mi.

¿Cuál es el secreto para que desde 1948 se mantenga de esta forma una empresa como la suya?

El secreto radica en ser profesional, cumplir con los clientes, ser serio en los compromisos adquiridos y tener ilusión en lo que se está haciendo.

Ustedes están ubicados a los pies de la Alhambra, ¿cómo ha evolucionado el monumento desde 1948? ¿Y Granada?

Ciertamente, nací en la Cuesta de Gomérez, por tanto he visto la evolución que se ha producido en la Alhambra y su entorno. Recuerdo como el Palacio de Carlos V aún estaba inconcluso, y ahora es un placer poder visitar sus museos, también recuerdo que la cuesta de Gomérez estaba de tierra y se asfaltó con motivo de los festivales de música hace mas de sesenta años.

¿Qué siente cuando visita y ve una obra suya o ve por televisión o la prensa la entrega de un premio que ha elaborado usted?

Es lógico que se sienta una satisfacción, pero evitando caer en la vanidad, es agradable ver que la sociedad reconoce un trabajo que uno piensa está bien hecho.

ENTREVISTA DE LA GACETA JURIDICA DE LA EMPRESA ANDALUZA Nº37

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