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21/05/2015

Conclusiones y Galería de Fotos del 2º Acto sobre Cristóbal Colón: cinco reflexiones para dirigir en tiempos difíciles

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Ignacio Moyá exponiendo en el acto organizado por HispaColex, Cristobal Colón ¿Jefe o Líder? Un enfoque empresarialIgnacio Mollá estuvo magistral en la conferencia “Cristóbal Colón: ¿jefe o líder? ofrecida por HispaColex y Escuela Internacional de Gerencia.

Asistimos ayer a la segunda parte del ciclo de conferencias que sobre Cristóbal Colón y su capacidad para VENDER y DIRIGIR expuso magistralmente Ignacio Mollá a través de un ejercicio novedoso de adaptación de la visión empresarial a las gestas de nuestra Historia.

 Así como la primera de las conferencias, celebrada en septiembre de 2014, se centró en el análisis de las técnicas de venta,  en esta segunda conferencia, se nos han ofrecido ideas clave para dirigir en tiempos difíciles, a través del estudio objetivo de las capacidades que como directores de un gran proyecto empresarial desempeñaron nuestros conquistadores en el Descubrimiento de América.

Ante un aforo completo, Ignacio Mollá ofreció un relato apasionante que nos “descubre” a Colón como director de un proyecto, la relación que mantuvo con Pinzón -una figura imprescindible para la consecución de la gesta- y el trato con sus marineros y subordinados.

Éxito final de este ciclo “Hablemos de Empresa” dedicado a Cristóbal Colón que han organizado conjuntamente HispaColex Servicios Jurídicos y EIG, de la mano de Ignacio Mollá que sumergió hábilmente a los más de 150 asistentes, clientes y amigos de HispaColex, en el que, sin duda, ha sido reconocido como el proyecto más importante de nuestra historia.

Tras el coloquio dirigido por Javier García de la Serrana, director de HispaColex se ofreció una copa de vino en el magnífico recinto de la Escuela Internacional de Gerencia.

Estas son las CINCO REFLEXIONES PARA DIRIGIR EN TIEMPOS DIFÍCILES que nos dejó el ponente:

  1. Un directivo ha de estar formado, preparado para la función que va a ejercitar. Colón fue designado capitán de barco pero no estaba preparado para ello. Un directivo tiene que tener formación para dirigir, sabiendo para ello delegar lo técnico. En caso contrario se refugiará en esto, como Colón se refugiaba en su timón puesto que él era marinero, no capitán. En caso contrario el “Principio de Peter” hará su aparición: “en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse”. Cuando el directivo no es capaz de dirigir, aparecerá el caos.
  2. Un directivo, ante todo, tiene que planificar y organizar. Como dijo Abraham Lincoln “dame ocho horas para talar un árbol… emplearía seis en afilar el hacha”. Cuando Colón zarpó hacia el descubrimiento de América el proyecto se desarrolló de forma tan precipitada que unos días después de zarpar el timón de una carabela no soportó el oleaje. Planificar y organizar el proyecto ha de estar siempre presente en la mente del directivo, la tripulación necesita que se la dirija.
  3. En estos tiempos de crisis el directivo debería brillar por su capacidad para comunicar, saber dar la información de manera adecuada, a quién darla y cómo dosificarla. Colón hizo creer a su tripulación que sus vidas corrían peligro por no ser capaz de revelar que conocía el camino de vuelta, guardando el secreto de que conocía el camino de retorno. La comunicación ha de ser la máxima de todo directivo, transmitiendo de la manera adecuada el fondo de lo que va a trasladar y siendo capaz de crear en su equipo de trabajo confianza y seguridad hasta tal punto que si en un momento no comunica todos tengan la seguridad de que todo va bien.
  4. Nuestros directivos han de tener igualmente el talento que implica la capacidad de motivar. Incluso si no es así, al menos han de tener claro cómo no desmotivar. Cuando la tripulación de un barco cree en el proyecto en el que navega se implicará en él y lo desarrollará con toda su pasión. Ésta es la única manera de crear un equipo que jamás le fallará ni se fallarán a sí mismos: un equipo convencido y comprometido. Maravilloso ejemplo el que nos deja con el simbólico plato de huevos fritos con bacon, en el que la gallina es evidente que se implica, pero el cerdo es el que, sin duda, se compromete de ambos.
  5. El directivo ha de saber unir su función de jefe con su función de líder. Tanto la parte “dura” de la organización (recursos, planes, sistemas, finanzas, normas, procedimientos…) como la parte “blanda” (las personas) han de estar perfectamente complementadas: un equipo necesita un director que marque las respectivas instrucciones para ello, pero que, a su vez, les motive y oriente hacia el objetivo.

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