Civil-mercantil

10/09/2010

Incumplimiento en el viaje combinado: ¿quién debe responder?

La imagen muestra una manela ubicada sobre una bola del mundo artificial. La imagen hace referencia al viaje combinado y su incumplimientoLa responsabilidad ante los consumidores por incumplimiento de servicios en un viaje combinado

Finalizado el mes de agosto y la época vacacional por excelencia, resulta oportuno recordar a quién atribuye la Ley la responsabilidad frente a los consumidores, por el incumplimiento o cumplimiento defectuoso de un viaje combinado. Un viaje combinado es aquel en el que la agencia de viajes ofrece al usuario de manera conjunta (por un precio global) el transporte, el alojamiento y, en su caso, otros servicios turísticos accesorios, tales como servicios de restauración distintos al desayuno (siempre que éste se halle incluido en el precio del alojamiento), excursiones, actividades deportivas, etc., según vienen interpretando los tribunales.

Dado que en la ejecución de los viajes combinados suelen intervenir un gran número de empresarios (transportistas, hoteles, restaurantes, etc.) con los que –sin embargo- el consumidor no contrata directamente, la Directiva comunitaria sobre viajes combinados de 1990 centralizó la responsabilidad frente al consumidor en la figura del «organizador» (quien ha organizado el viaje combinado, y lo ha vendido directamente o por medio de un detallista) y en la figura del «detallista» (quien ha vendido el viaje combinado propuesto por un organizador). No obstante, la Directiva permitió que cada Estado determinara si la responsabilidad del viaje debía recaer sólo en el organizador, sólo en el detallista, o en ambos, lo que ha propiciado que los Estados miembros no hayan coincidido al determinar el tipo de responsabilidad del organizador y del detallista frente al consumidor. Así, mientras que en países como Alemania y Holanda todas las consecuencias vienen referidas al organizador, dejando al margen al detallista, en otros como Noruega, el detallista es responsable frente al consumidor por cualquier reclamación que pueda surgir contra el organizador, sin perjuicio de las acciones de regreso de aquél frente a éste.

En España, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios de 2007 establece en su artículo 162 que los organizadores y los detallistas de viajes combinados responderán frente al consumidor y usuario, en función de las obligaciones que les correspondan por su ámbito respectivo de gestión del viaje combinado, añadiendo que la responsabilidad frente al consumidor será solidaria de cuantos empresarios concurran en el contrato, sean organizadores o detallistas, sin perjuicio del derecho de repetición o regreso que posee quien responda ante el consumidor frente a quien realmente sea imputable el incumplimiento o cumplimiento defectuoso del contrato, en función de su respectivo ámbito de gestión del viaje combinado.

Aunque la interpretación de este precepto, y en especial del precedente que recogía la derogada Ley 21/1995, no ha sido pacífica ni en la doctrina científica ni en la práctica judicial, finalmente el Tribunal Supremo ha declarado como doctrina jurisprudencial, en sentencia de 20 de enero de 2010, que la responsabilidad del mayorista u organizador frente al consumidor es solidaria con el minorista o agente de viajes, sin perjuicio de las acciones de regreso que existan entre ellos.

Hispacolex