Artículos doctrinales

15/03/2013

” La segunda oportunidad para particulares y pymes “

La “segunda oportunidad” era una serie de TV que se emitió entre 1977 y 1978, presentada por un periodista llamado Paco Costas, siendo la primera sobre seguridad vial que se hizo en España y que fue todo un hito. “La Segunda Oportunidad” puede compararse al trabajo de Félix Rodríguez de la Fuente en “El hombre y la Tierra”, pero enfocado a la seguridad vial, algo desconocido por la sociedad de aquellos años y que también sería necesario recuperar en la actualidad, pues aunque la siniestralidad ha bajado considerablemente, desgraciadamente aún existen conductores poco concienciados con el problema. La cabecera de la serie comenzaba con estas palabras: “El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. De todas formas, qué bueno sería contar en ocasiones con una segunda oportunidad”. Y eso es lo que muchas personas piensan, pero referido a su situación económica.

Y es que si el proceso concursal, creado por la Ley 22/2003 de 9 de julio, no ha dado una respuesta satisfactoria a las empresas en los casi 10 años de existencia del mismo, pues sólo 5 de cada 100 empresas que acceden al mismo se salvan, mucho menos les ha servido a los particulares. Será por ello que sólo se han contabilizado 934 concursos de acreedores de particulares en 2011, de un total de 7.000 procedimientos, mientras que en Alemania, 105.000 de los 164.600 concursos fueron de consumidores. La respuesta está en que en las legislaciones europeas existen las leyes de la segunda oportunidad, que tienen su origen en la fresh start americana, que, al igual que sucede con las empresas, permite que el ciudadano que incurre en insolvencia no culpable sino fortuita, pueda obtener la condonación de la deuda, pues “todo el mundo tiene derecho a equivocarse y rehacer su vida económica”.

Y eso es lo que quiere hacer nuestro Gobierno, dado que España es el único país de su entorno sin una ley de insolvencia familiar. Se tiene la intención de establecer un nuevo procedimiento concursal para que particulares y pymes disfruten de una vía alternativa al concurso judicial actual, que sea más flexible, ágil, sencilla y también más barata. Se trata, en definitiva, de crear un concurso de acreedores «ad hoc» para personas físicas o pequeños empresarios. Por ello, pronto verá la luz uno de los proyectos de mayor calado, la Ley de Emprendedores, una norma con la que el Gobierno quiere animar con una mejor financiación la puesta en marcha de nuevos negocios y que vendrá a complementar el Real Decreto Ley 4/2013, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo. Pero, sobre todo, quiere evitar que una fracasada primera incursión en el mundo empresarial impida volver a emprender, es decir, regular lo que se ha venido a llamar la «segunda oportunidad».

Este nuevo concurso tendría dos etapas. Una primera será extrajudicial en la que el particular o la pyme comenzará una negociación con sus acreedores, pero ayudado por una nueva figura, calcada de la legislación francesa, que es el mediador, el cual tendrá como misión lograr el mejor acuerdo posible de forma que el empresario pueda saldar sus deudas y empezar un nuevo proyecto empresarial si así lo decide. Una segunda fase vendrá si la primera fracasa, entonces el proceso pasará al plano judicial, en el que será el juez el que tenga la última palabra. Para que este nuevo concurso resulte un éxito deberán establecerse los filtros adecuados, pues no es posible decretar un perdón universal dado que ello colapsaría el sistema financiero. El principio que debe seguir rigiendo es que las deudas se pagan y lo que habrá que demostrar es que en el fracaso del particular o la pyme no ha habido conducta irresponsable.

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