Derecho de Seguros

08/06/2026

¿A quien reclamar cuando aparecen grietas en tu casa por lluvias?

Imaginemos que tras varias semanas de lluvia persistente, descubrimos una grieta que recorre el salón o que el suelo de tu jardín ha cedido ligeramente, pero no ha  habido una riada espectacular ni el río cercano se ha desbordado, pero el daño está ahí. Ante tal situacion lo lógico es llamar al seguro, ¿verdad? Sin embargo, es aquí donde empieza el  sufrimiento para muchos propietarios: el seguro privado dice que es «movimiento de tierras» y el Consorcio de Compensación de Seguros dice que no es «inundación».

En este artículo te explicamos, de forma sencilla, por qué ocurre este bloqueo y qué herramientas legales tienes para defender tu hogar.

1. Cuando informas de las grietas, la aseguradora suele enviar a un perito que, tras una inspección rápida, concluye que el daño se debe a un «asentamiento del terreno» o a un «movimiento de tierras». Casi todas las pólizas de hogar excluyen estos daños, argumentando que la lluvia es solo una causa indirecta y que el problema real es la mala calidad del suelo o de la estructura. Ante tal situación es fundamental que se conozca que,, según el Artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro, las cláusulas que limitan tus derechos (como las que excluyen ciertos daños) deben estar redactadas de forma clara y precisa. Además, deben estar específicamente aceptadas por escrito por ti. Si tu aseguradora intenta aplicarte una exclusión que no conocías o que no está destacada en tu contrato, podrías impugnarla.

2.  Si obtenemos esta respuesta de nuestro seguro, el siguiente paso suele ser el Consorcio de Compensación de Seguros, que es el organismo que cubre «riesgos extraordinarios», pero el problema es que el Consorcio tiene una definición muy estricta de inundación: exige que el agua haya cubierto el terreno de forma visible (anegamiento).

Para el Consorcio, si el agua se filtra por el subsuelo y empapa la tierra hasta que esta cede, pero no hay agua «por encima» del suelo, no hay inundación. Esto deja a muchos propietarios en un limbo legal: el daño es por la lluvia, pero nadie quiere pagar.

3. Aunque las aseguradoras se empeñen en decir que no, los jueces están empezando a dar la razón a los propietarios en casos de saturación del terreno y la clave está en demostrar que, aunque no hubiera una riada, la lluvia fue tan intensa que el suelo «dijo basta».

Por ejemplo, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Granada de 10 de noviembre de 2014 analizó un caso de una «casa-cueva» donde las lluvias intensas empaparon la tierra hasta provocar desprendimientos. El tribunal determinó que, si la póliza cubre daños por lluvia intensa, debe cubrir tanto los daños directos como los indirectos (como la saturación del suelo), ya que sin esa lluvia el daño no habría ocurrido.

4. Si decides reclamar, no basta con decir «ha llovido mucho». La ley  dice que eres tú quien debe demostrar la causa del daño, y es aquí donde entra en juego el perito geotécnico. Este profesional (normalmente un ingeniero de caminos o geólogo) realizará un estudio del suelo para demostrar que:

Las grietas no estaban ahí antes.

El terreno perdió su resistencia debido exclusivamente a la acumulación de agua de lluvia.

No existe un defecto de construcción previo (según el Artículo 17 de la Ley de Ordenación de la Edificación, los constructores responden por defectos estructurales durante 10 años, pero si tu casa es más antigua, la culpa suele ser del fenómeno meteorológico).

Un buen informe pericial es la diferencia entre ganar o perder un juicio contra una gran aseguradora.

Recomendaciones si te encuentras en el supuesto que hemos explicado: 

 Haz fotos y vídeos de las grietas desde el primer momento y guarda recortes de prensa o informes meteorológicos que acrediten las lluvias en tu zona.

Las aseguradoras suelen rechazar estos siniestros de forma automática, por lo que debes revisar  tu póliza y busca asesoramiento legal.

Antes de ir a juicio, tu abogado puede enviar un requerimiento formal a la compañía. A veces, ante una argumentación jurídica sólida, las aseguradoras prefieren negociar.

Busca un perito especialista: Necesitas a alguien que hable el lenguaje de los suelos y las estructuras para rebatir al perito del seguro.

Como hemos venido indicando, las grietas por lluvia es una situación difícil, pero no desesperada y la justicia protege al consumidor frente a cláusulas oscuras y reconoce que el agua, incluso cuando no se ve, puede causar daños indemnizables.

Aunque la reclamación por grietas derivadas de filtraciones es un proceso complejo, la normativa de consumo y la jurisprudencia protegen al propietario frente a las interpretaciones restrictivas de las pólizas de seguro.

Cada caso presenta particularidades técnicas y contractuales específicas, por lo que es indispensable contar con el asesoramiento de profesionales jurídicos y técnicos en edificación.

Foto del avatar  Inmaculada Jiménez Lorente HispaColex

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